11 Dic 2018

Las ciudades crecen cada vez más, se prevé que el 90% de la población acabe viviendo en ellas. Todo este crecimiento siempre conlleva una serie de problemas a los que hay que enfrentarse para satisfacer una calidad de vida a los ciudadanos y ofrecer un servicio público. Afortunadamente la tecnología nos acompaña de la mano y nos ayuda a resolver los problemas en las ciudades.

Ciudad de noche

Las Smart City

Como mencionábamos más arriba, la tecnología ayuda a las ciudades a lidiar con algunos problemas. Las urbes combinadas con la tecnología IoT, la inteligencia de la información y la comunicación (TIC), permiten convertir las ciudades en Smart City. De esta manera se monitorea y administra todo, desde el transporte hasta la calidad del aire y del agua. Además gracias a la Inteligencia Artificial los programas de computación pueden tomar decisiones y decidir que alternativa es la mejor. Hoy contamos ya con 25 ciudades inteligentes las cuales 12 son europeas como Amsterdam, Londres, Paris…

Según un estudio realizado por Markess International las ciudades inteligentes deberían contar con tres características principales:

  • Relación interactiva y móvil entre usuarios: una buena comunicación e interacción entre usuarios, siendo estos consumidores y productores de información tanto cotidianamente como profesionalmente.

 

  • Supervisión optimizada del espacio: esto consiste en que un centro tenga la capacidad de intercomunicar los objetos y los actores gracias a las redes. Esto permite realizar una recopilación de los datos, siendo estos últimos necesarios para analizar las situaciones y adaptarse.

 

  • Desarrollo y promoción de nuevas formas de cooperación: es la capacidad de conducir proyectos transversales, favoreciendo las dinámicas y permitiendo asociaciones entre actores intergubernamentales y actores privados.

Ciudad de noche

¿Que se espera de estas ciudades?

Las Smart City constituyen un sector emergente en el marco de sostenibilidad de la Unión Europea para 2020. Se pretende un ahorro energético y una reducción de emisiones del 20% y otro 20% en aumentar las energías renovables.

El hecho de integrar fuentes renovables de energía permite que el consumidor pueda generar también electricidad en un smart city. Este sistema llamado generación distribuida facilita además la integración del coche eléctrico y los sistemas de almacenamiento, los edificios disponen de contadores inteligentes para hacer posible un consumido más sostenibles. Además, con las redes inteligentes y los sensores es posible una nueva gestión de la energía mejorando la calidad del servicio, pero sobre todo se busca hacer partícipe al ciudadano como un elemento más de la smart city.

Existen ya muchas iniciativas que impulsan el crecimiento económico sostenible y la prosperidad de los ciudadanos. Disponemos de las herramientas para analizar los datos y tomar mejores decisiones anticipándonos a los problemas. Las ciudades inteligentes están orientadas a proporcionar servicios a los ciudadanos para facilitar y mejorar su vida, pero la categoría “Smart” no es duradera implica el compromiso de un proceso constante de mejora con un potencial casi infinito y una meta lejana.

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